Mis padres fueron, María y Manuel.
Soy el menor, de tres hermanos.
Si me sitúo frente a la fuente de San
Miguel,
hacia la derecha a escasos cien metros,
está la aldea de Cantelar,
en lo alto de una montaña, en cuya cima hay
un bosque
llamado Candoleiros,
allí aún se conserva en pié mi casa
paterna.
Y frente a ella,
un poco más abajo, al otro lado de la
montaña
se alza la aldea de Tembra,
donde permanece la casa natal de mi madre.
Entre ambas aldeas,
se encuentra la capilla de lo que se ha
dado en llamar
Parroquia de Boullón en el Ayuntamiento de Brión
- Provincia de La Coruña - España.

En la Iglesia de San Miguel de Boullón,
fueron bautizados mis padres,
en ella se casaron y bautizaron a su primer hija, llamada Olga.
En esa iglesia años después,
contraje matrimonio con mi actual esposa
y también allí, reposan los restos de mi madre,
junto a los de la mayoría de mis antepasados.
La fuente de San Miguel,
es rica en agua cristalina y fresca.
Antiguamente los habitantes de ambas
aldeas,
se abastecían de ella,
transportándola hacia sus casas en los
tradicionales
cántaros de madera.
El verde maravilloso de Galicia,
se hace más vivo en esta zona cercana al Val da Mahía,
uno de los valles más fértiles en tierras Santiaguesas.
Mi familia emigró a la República Argentina
en los albores de los años treinta.
Allí,
hicieron su vida, amando esa tierra,
pero sin perder jamás la nostalgia y el
amor por España.
Me crié y eduqué en el "coqueto" barrio de Palermo
en la Capital Federal.
Pero,
mi vida transcurrió entre España y
Argentina.
Tengo la nacionalidad de ambos países
y desde hace una década, resido
definitivamente en Galicia,
a la que amo profundamente
y donde están mis raíces.
Mi vida está ligada al arte desde pequeño.
Algunos dicen que nací con una estrella
especial,
una estrella que hace que cada poema que
escribo
se introduzca en la piel de quien lo
lee
y se quede en ella, como si se tratara de la mía propia.
Quizás porque son sencillos y cercanos y
cuentan
realidades que a todos nos suceden.
Esta página, estos versos y estas
vivencias,
están hechas para ti,
amigo lector que paseas por ellas,
si en algún momento te sientes identificado
con mi sentir,
habré alcanzado mi objetivo.
Quiero dar las gracias por las
muestras de cariño,
que a lo largo de los años,
me brindan mis seguidores.
Sinceramente, no hay para mí, premio
mayor,
que pueda suplir,
esas muestras de agradecimiento y de ánimo,
de personas
que encuentran en mis poemas
parte de sus sentimientos
De todo corazón, gracias.
Gracias por hacer vuestros, mis poemas.
Libra, enero 2000